jueves, 9 de abril de 2015

VIAJE A ESLOVENIA Y CROACIA (VI)

Sábado 4 y domingo 5. Últimos días en Ljubliana.
(Por cierto, no sé si hemos escrito dos veces igual Lubiliana en todas estas entradas.)

El sábado estuvo todo el día desapacible y lluvioso.
Pateamos casi toda la capital, menos el castillo.






Nos llamó mucho la atención que en el mercado de frutas prácticamente sólo había puestos de manzanas!


El día siguiente, domingo, amaneció soleado pero muy frío... y seguimos pateando la ciudad.
No podía faltar el puente de los dragones, los cuáles se han convertido en iconos de la ciudad.





María Pura de compras, una maderita del frontal de las colmenas, una acuarelita de lubliana, una vela de cera, unas cajitas...¿y yo?  ¡No os he dicho que en estos lugares se agradecen los lugares soleados!

Camino de nuestro apartamento. La casita amarilla fué el hostel de Celia en su primera semana en Jubliana. 


Ya sólo nos queda recoger las maletas del coqueto apartamento, esperar al goopti que nos llevará a Treviso y tras esperar ¡casi cinco horas! en un aeropuerto con corrientes de aire por todos lados, cogimos el avión de Ryanair que nos dejaría en Málaga a las 12. ¿Eso es todo? No, todavía no. Allí nos esperaba Ana y Miguel que nos traían el coche con el que llegamos a Tarifa a las 2.00. Otro hostalito y al día siguiente a trabajar.

VIAJE A ESLOVENIA Y CROACIA (V)

Viernes 3 de abril. Cuarto día.
Hoy iremos a la excursión que todo lublianita te recomendaría: el lago Bled. Pues allá vamos!



El lago Bled es como de cuento, con su isla con Iglesia en medio.

Un sendero bordea el lago y nosotros lo caminamos entero bajo un sol tenue pero reconfortante.











Por la tarde fuímos a otro lago, más salvaje y alpino, el bohinjsko jezero,(jezero es lake, o sea lago).



Ya en Ljubliana, dejamos a Celia en su casa, el corsita en su aparcamiento y nosotros al apartamento.

VIAJE A ESLOVENIA Y CROACIA (IV)

Jueves 2 de abril.
Esta vez toca ir a la costa de Eslovenia no sin antes pasar por unas cuevas extraordinarias.

Dejamos atrás Ljubliana escoltada por los Alpes Julianos.

Llegamos a las cuevas. Se llaman "Park Skocjanske jame". Jame es cave, o sea cueva..
Haciendo tiempo para entrar fuimos a un mirador donde se ve claramente la gran dolina hundida por la acción de las aguas sobre las rocas calizas.




Y mientras tanto el apuesto guía intentando cazar una amenazadora tormenta con su cámara fotográfica.

No pudimos hacer fotos del interior de la cueva. ¡Sólo al final nos lo permitió la guía!




...Y llegamos hasta Piram, no sin antes llegar hasta la mismísima frontera con Croacia por culpa del pgs.












Después de subir a las murallas, bajamos por sus vericuetas calles hasta la punta más punta.

Un capuchino, la puesta de sol... y para casa.